Pensamientos de Nazaria

  1. Respeto al prójimo

Nazaria: “Sirvamos, respetemos y amemos a nuestros hermanos, mirándoles como partículas consagradas al Señor. Demos a cada uno el lugar que le corresponde… Evitemos cualquier choque, ya que nuestros prójimos son gotas… partículas del Cuerpo Místico de Cristo”.

2. Unidad en la diversidad

Nazaria: “Qué importa que los rostros sean de distintos colores, todos somos UNO en la unidad de Dios…!”

3. Unidad tarea de todos

Nazaria: “Si yo estoy solo, si no vivo en comunión con mis hermanos, puedo adelgazar tanto el eslabón de la unidad, que la rompa por estar mi espíritu lejos de ella… Demos a los eslabones toda la resistencia posible, para que esa unidad vigorice la del Cuerpo Místico de Cristo, su Iglesia”. 

 

4. La Humildad

Nazaria: “La humildad no es bajeza de ánimo, ni de sentimientos; muy al contrario: el humilde reconoce los DONES de Dios y no es pusilánime, porque “todo lo puede en Aquel que le conforta”.

5. El valor de la cruz

Nazaria: “Al pie de la cruz es donde se encuentran siempre los amadores de Jesús. Él nos ha dicho: Ven, sal de las filas de las almas adocenadas; colócate a mi derecha, toma la cruz de cada día y llévala como señal de tu gloria y como estandarte de mi milicia. Llévala siempre con valor: ¡Yo voy contigo!” 

6. Los signos de la resurrección

Nazaria: Vivamos de verdad el compromiso cristiano, no con apariencias, de verdad. Hagamos visible nuestra resurrección a los ojos de los hombres, con nuestras actitudes de amor hacia ellos.

7. El don de La Paz

Nazaria: El cristiano que conserva la paz en su alma, estará siempre dócil a la Voluntad de Dios. Apacible y sensible, a la acción del Espíritu Santo.

8. La sencillez cristiana 

Nazaria: Las almas sencillas son, como María, las escogidas para las grandes revelaciones.

9. La Misión y el Apostolado

Nazaria: El apóstol quisiera recorrer el mundo entero y arrastrar para Dios, cuantos corazones encuentre en el camino.

10. Ser luz en el mundo

Nazaria: Señor, yo seré la centellita de tu amor, que irá encendiendo las almas.