La Misión Continental quiere motivar un verdadero despertar misionero en todos los países de América, que busca poner a la Iglesia en estado permanente de misión, a fin de que tanto las personas como las familias, comunidades y pueblos tengan vida plena en Jesucristo, saliendo al encuentro de los otros, creando un dinamismo de salida sobre todo donde están los más alejados. Es lograr que las diócesis articulen su quehacer pastoral alrededor del eje misionero. Es impulso para revitalizar los procesos pastorales de cada diócesis, actividad que debe ir muy unido al proceso de promoción humana y de transformación de las realidades y estructuras sociales. Que abarque la economía, la política, las comunicaciones sociales, ámbitos en los que se mueven los laicos. Es el inicio de un carácter
misionero permanente en las diócesis.